23 marzo, 2006

¡ Que temor al despilfarro, Sr.Reverte !

Ya he perdido la cuenta de los artículos que “Arturo Pérez Reverte. De la Real Academia Española” dedica al lenguaje sexista. Leo de pasada su artículo “La osadía de la ignorancia” publicado en el Semanal del 19 de marzo de 2006 y no termino de entender sus temores. ¿Puede ser miedo a perder el poder, que indiscutiblemente otorga la utilización del lenguaje en masculino? , o es más bien la conciencia del ahorro, ya que como usted mismo cita, la “economía y simplificación” en el uso del lenguaje marca el dictado de la academia.
Y yo me pregunto, ¿qué vamos a hacer con tanto tiempo ahorrado Sr. Reverte?, quizá algo tan sencillo como caer en la cuenta que este mundo no es solo de los hombres, porque por más “feministas contumaces” o “feministas radicales” o “chillidos histéricos” por nombrar algunos de los calificativos con los que nos honra en su artículo, más de la mitad de la población somos mujeres y nuestro derecho a existir, también en el lenguaje, no es solo patrimonio de la RAE.
Vamos Sr. Reverte, no tema al cambio, es bueno para todos y todas que entre un rayo de entendimiento en nuestras vidas, que facilite la comunicación sin discriminación, relájese y disfrute del lenguaje sin tanta economía.
Cuca Tomás

16 marzo, 2006

¡¡ Ay...Zaplana !! ..., donde te has metido....

El traje mozambiqueño que vistió la semana pasada la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández Vega, tenía más pliegues de lo previsto...según Zaplana.

Contestación de la Vicepresidenta:

"En cuanto a eso que le preocupa tanto de que yo me disfrace o que acuda como vicepresidenta, le voy a decir que me siento absolutamente honrada de haber representado a este país, a los ciudadanos de este país y a las mujeres de este país, en un encuentro en África con mujeres africanas para compartir un futuro de esperanza con quienes han sido gestores de la resistencia, del hambre, de la enfermedad y del desastre, y que es hoy un poder emergente al que hay que apoyar".

En ese momento, Fernández de la Vega clavó un rejón que enardeció a los suyos: "Prefiero esa imagen de vicepresidenta que la imagen de las Azores, señor Zaplana. He de decirle que la mayoría de los ciudadanos está conmigo", en referencia a la foto del ex presidente José María Aznar con el presidente de EE UU, George W. Bush, y el primer ministro británico, Tony Blair, cuando decidieron el ataque a Irak.


"Quiero pensar, señor Zaplana, que en su caso, no sé si será un problema de ignorancia, que sería inexcusable; de maledicencia, que sería intolerable; o de machismo, que sería detestable. Creo que son las tres cosas, señoría, las tres cosas; las tres".

Y concluyó: "Por tanto, me quedo, por supuesto, con la política exterior de priorizar África y sus mujeres que con la política exterior de llevarnos a una guerra inmoral e injusta".

15 marzo, 2006

La mentira repetida

La mentira repetida sigue siendo mentira

Llevamos una temporada larga en la que los ciudadanos constatamos una ausencia, si no persecución, de los valores éticos fundamentales en la convivencia humana. La mentira se repite sin cesar por parte de la oposición política, y se convierte en acusación constante contra el gobierno. La utilización de las personas golpeadas por el terrorismo para el propio provecho e interés político de los que perdieron las últimas elecciones se convierte en norma habitual de comportamiento. El insulto es modo normal de relacionarse entre los que ostentan cargos importantes en la política, unos y otros. Se promueve la división entre las personas y los pueblos, con ideologías diferentes, volviendo al pasado negro de las dos Españas, por parte de los que lideran la oposición para desgastar al gobierno. El diálogo, la manera más correcta y por ello más humana de entenderse las personas, está ausente en toda controversia política; más aún, se convierte en acusación de la oposición contra el gobierno, porque dice que lo utiliza con los terroristas. La consecución de una posible pacificación no se acepta si la logra el gobierno.

La fidelidad a la verdad, la persecución de la mentira, el diálogo como medio de llegar al consenso, el respeto profundo a la persona, los buenos modales en las relaciones personales, la búsqueda de la unidad y la consecución de la paz ya no son valores habituales en nuestra sociedad, y especialmente en el debate político. Se está deshumanizando la convivencia. Y esto no es honesto ni ético. Señores de la oposición, la mentira por más que se repita continúa siendo mentira.

Y si pasamos al terreno religioso es al menos escandaloso, y por lo tanto denunciable, que en nombre de Dios la jerarquía de la Iglesia católica apoye estos contravalores humanos: la mentira, la división, el enfrentamiento, el insulto; y silencie y no promueva, incluso con el enemigo, valores profundamente cristianos como la verdad, el perdón, la misericordia, la solidaridad, la compasión, la tolerancia, y en definitiva el amor, base fundamental del cristianismo y de toda auténtica religión. La moral cristiana se apoya en un único mandamiento, el amor a Dios verificable en el amor a los hermanos. Echamos de menos este mensaje en los obispos de la Iglesia y en los líderes religiosos. Más bien nos están acostumbrando  a otros comportamientos ausentes en el mensaje y la vida de Jesús de Nazaret, único modelo para todo cristiano, como la intransigencia, el enfrentamiento, la imposición de las propias ideas y posturas, la intolerancia, la acusación sin previo diálogo, la incomprensión y, en síntesis, la ausencia de amor.

Los que están promoviendo esta situación, políticos de la oposición y jerarcas de la Iglesia, serán los principales responsables de la violencia, la división y el odio que están implantando en la sociedad con sus irresponsables actitudes. Revisen su conducta, señores de la oposición y obispos, porque el camino emprendido conduce al desastre en la convivencia serena, lograda en tiempos anteriores.

Zaragoza, Marzo de 2006

Comunidades Cristianas Populares